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Descripción |
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El motivo central de nuestro recorrido lo constituye la vieja calzada romana que comunicaba el agreste paisaje del norte peninsular con la rica Bética romana. Buena parte del recorrido de la ruta transcurre por Castilla y León, y ofrece al visitante momentos llenos de un encanto especial.
Sin duda, el recorrido por la vieja calzada constituye una excelente excusa para visitar la parte oeste de Castilla y León. |
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La ruta paso a paso: |
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Béjar: La localidad cuenta con un interesante conjunto de tres iglesias del siglo XII: la de Santa María, la de San Juan y la de El Salvador. Entre los edificios civiles destaca sin duda el Palacio de los Duques de Béjar. Durante el siglo XVII la localidad fue un importante núcleo de industria textil.
Candelario: Aunque fuera de lo que es propiamente la ruta, Candelario merece una visita por su conjunto arquitectónico de estrechas calles, de gran sabor tradicional. Cuenta también con su iglesia parroquial del siglo XVI, decorada todavía en estilo gótico.
Salamanca: Mucho es lo que debería decirse sobre la antigua Helmántica romana. Decía Unamuno, el que fuera rector de la universidad salmantina, que los días de sol la piedra de sus edificios reluce como el oro. Así podremos descubrirlo a cada paso, ya que en la ciudad encontraremos monumentos y construcciones en casi todos los estilos: románico, gótico, plateresco, barroco,... Sólo como muestra mencionaremos sus catedrales: la vieja, de estilo románico, y la nueva, construida dentro de un ya tardío gótico; y su elegante Plaza Mayor.
Zamora: Zamora la “bien cercada”, como se la llama en nuestro romancero viejo, es una auténtica joya del románico. Destacan dentro de ella su castillo, donde se produjo la famosa traición de Bellido Dolfos; su impresionante catedral románica; la iglesia de Santiago de los Caballeros, donde según la tradición fue armado caballero el Cid; y un sinfín de otras construcciones civiles y religiosas. Tal es así que se ha ganado el título de “Ciudad del Románico”.
Monasterio de Moreruela: Hoy casi en ruinas, este monasterio debe su fundación a los santos Froilán y Atilano en el siglo IX. Probablemente se trate del primer edificio de estilo cisterciense de la Península. Fue arrasado por Almazor, por lo que hubo de ser reconstruido en 1131.
Benavente: Su pretérito esplendor todavía puede leerse en cada una de las construcciones que jalonan la localidad. |
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Interés de la Ruta
Artístico, Festivo, Gastronómico, Histórico
Duración
Largo recorrido
Dificultad Técnica
Sencilla
Itinerario
Béjar,
Candelario,
Salamanca,
Zamora,
Benavente,
Astorga,
Hospital de Órbigo,
León.
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(Continuación): |
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Entre ellas encontraremos el Hospital de la Piedad y la iglesia de San Juan del Mercado, del siglo XII. También cuenta con su Ayuntamiento construido en estilo neoclásico.
Astorga: Astúrica Augusta para los romanos, Astorga ejerce hoy como capital oficiosa de toda la Maragatería. Cruce de caminos de la Ruta de la Plata y de la vía jacobea, no podemos pasar de largo sin antes visitar: la Catedral; el Palacio Episcopal, obra de A. Gaudí; las iglesias de San Francisco y San Bartolomé; o el barrio de San Andrés.
Hospital de Órbigo: Conocido sobre todo gracias a su puente medieval que une las dos orillas del río del que el pueblo toma su nombre.
León: León tiene su origen en el antiguo campamento que la “Legio VII Gemina” tenía como base, precisamente para proteger la Ruta. En la ciudad son una infinidad los lugares interesantes que podremos visitar. Algunos ejemplos de ello son la Catedral, el templo románico de San Isidoro o el Hospital de San Marcos. |
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Gastronomía: |
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En la provincia de Salamanca cuenta con un amplio surtido de productos derivados del cerdo ibérico. Especial fama tiene, en este sentido, el jamón de Guijuelo. No podemos tampoco dejar de probar los estofados, guisos y morcillos hecho con carne morucha, variedad bovina con denominación de origen propia. Este repaso culinario no estaría completo sin mencionar antes el calderillo bejarano, el cabrito asado de Peñaranca de Bracamonte o el picadillo de carne de Tejares.
Por su parte, en Zamora podremos degustar platos preparados con carne de las razas bovinas autóctonas de la provincia, la alistana y la sayaguesa. Destacan también el queso zamorano y los vinos de la Denominación de Origen de Toro.
Por último en León podremos degustar auténticos manjares como el cocido maragato, cuya receta incluye garbanzos, carne, patatas, chorizo, relleno y berza; y la cecina de León, carne de vacuno curada, secada y ahumada a lo largo de los duros y gélidos inviernos leoneses. La provincia cuanta con tres zonas vitivinícolas, de las que destaca la Denominación de Origen del Bierzo. |
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